El año del hambre



“El año del hambre”; “el año de las cuatro hambrunas”; “La peor crisis humanitaria de los últimos 70 años”;  “Más de 20 millones de personas al borde de la hambruna” ;“La ayuda humanitaria no acabará con el hambre”. 


Estos son algunos titulares que he tenido oportunidad de leer recientemente en prensa escrita o en medios de internet. Son noticias reales, no antiguas, no hablan de los tiempos de las postguerras mundiales de los años veinte o cuarenta. Todos estos titulares apuntan a este año 2017, no a otro, lamentablemente es una realidad, espeluznante y cruel, pero cierta. Curiosamente, como tantas hambrunas, estas que se esperan no son causadas por la escasez en las cosechas, por sequía, u otras catástrofes llamadas naturales, sencillamente se deben a ese cabalgar de dos jinetes, la guerra y el hambre que siempre corren uno detrás del otro. Curiosamente los expertos avisan que se avecinan estas hambrunas, mientras el mundo continúa con sus quehaceres y sus preocupaciones particulares, que nada tienen que ver con esas guerras. Conflictos por otro lado innecesarios, por no decir totalmente inexplicables. 

Por ejemplo, uno de los cuatro focos de hambre se encuentra justo al sur de una de las naciones más ricas del mundo, Arabia, la tierra de los grandes jeques del petróleo. Estos tienen una especie de clavo en la bota que les molesta, una especie de talón de Aquiles, un país pobre en extremo, pero al que de manera inexplicable temen, como si fuera una terrible potencia que les quiere avasallar.


Nos referimos a Yemen, un país fértil, pero pobre, cuyo conflicto con Arabia surge en 2015, a raíz de la caída en desgracia del dirigente en el poder a manos de una fuerza en auge, la de los hutíes, con raíces religiosas chiíes. Y ese, en aparente pequeño detalle, es el detonante suficiente para que Arabia se decida a formar una alianza con Egipto, Jordania, Emiratos árabes, Sudán, Kuwait y otros países de la zona, hasta diez, para acabar con “ese terrible enemigo”, un pequeño ejército de entre unos dos mil a diez mil soldados. Todo porque esa minoría está apoyada por la otra potencia chií, Irán.
El resultado de esa intervención es terrible, ciudades bombardeadas sin descanso, miles de personas atrapadas al borde de la tragedia, sin ayuda, sin salida, abocados al hambre. Mientras, el nuevo gobierno yemení para defenderse de los ataques de Arabia y sus aliados, ha incrementado su gasto militar hasta los 1800 millones de euros en recursos para la guerra. Según los informes, se necesitaría 1400 millones para paliar la situación de los más necesitados y garantizar la asistencia humanitaria a la población, pero Yemen no tiene fondos para eso, aunque sí para la guerra, defender su patria es más vital que defender la población. También resulta llamativo que los mismos países que abastecen a Arabia con armamento, también sean los principales proveedores de Yemen, España uno de los que más, las empresas del sector armamentístico nada saben de crisis. 



                Otra paradoja en el tema del hambre es Sudán, país rico en petróleo y algodón, uno de los que apoya a Arabia con soldados y armas en la guerra contra Yemen. La parte sur de ese país africano se encuentra en situación crítica, desde que esa región en guerra se escindió del norte, y que ahora se conoce como Sudán del sur, la situación no se ha calmado. Sudan es además responsable de otro tristemente famoso conflicto, el de Darfur, al oeste, en el que miles de personas mueren en desplazamientos sin salida y en riesgo permanente de hambruna, al estar atrapados en una tierra en caos, sin ayuda, en un genocidio encubierto. 

                Otro país en constante conflicto es Somalia, y donde cada cierto tiempo se repite la historia, sequías cosidas con los hilos de un conflicto que dura décadas y que no tiene visos de detenerse, han sumido al cuerno de África en la región con más muertes por hambre de todas las que se conocen. 

                Por último, resulta paradójico que Nigeria, un país petrolero, minero, principal productor de industrias petroquímicas de toda África, admirado por China, una de las economías más potentes del continente africano esté en situación de hambre. Pero es así, una extensa región dominada por los insurgentes fanáticos de Boko Harum, están destruyendo las posibilidades de existencia de una gran parte de la población del sureste, apoyados estos sectarios por sus vecinos del Chad y por Al-qaeda, la milicia fanática suní.

                En gran parte se puede observar que los conflictos que están creando estas situaciones de hambruna, son sociopolíticos-religiosos. Estas escaseces de alimento apenas tienen que ver con situaciones naturales o climatológicas, pues en muchos casos se trata de tierras fértiles, otras regiones de buena pesca, ganado, pastos, pero bañados con la sangre del egoísmo y el odio. Para el ciudadano occidental son conflictos lejanos, que apenas tienen repercusión en los telediarios, esos que ponen a las horas en las que muchos nos atiborramos de comida conseguida en grandes superficies donde encontramos estanterías repletas de alimentos, que en gran parte de tiran antes de llegar a caducar. 

Por otro lado vemos más Ongs, que nunca en la historia, quizás conocemos a unas cuantas, (Cruz roja, Manos unidas, Médicos sin fronteras, Unicef, Intermon-Oxfam, Anesvad, Intervida, Save the Children, Acnur, etc), pero en realidad hay millones, solo en Reino unido hay 5.543 agrupaciones de ONGs registradas y en cada país funcionan otras tantas, en algunos países como España, es difícil saber a ciencia cierta cuántas hay registradas, aunque se calculan unas 15,000. Y se sabe es que, tan solo en España se destina aproximadamente unos 2,000 millones de euros anuales a las más importantes. Bien es verdad que de las millones de Ongs que operan en el mundo, solo una décima parte de estas se dedica a la ayuda a la pobreza, a paliar el hambre o las consecuencias de las guerras, otras muchas se dedican a luchar a favor de derechos, libertades, salud, educación, protección del medio ambiente, protección animal, drogodependencia, igualdad sexual, etc.

Centrándonos en las que se dedican a países pobres o en crisis humanitarias, algunos estudios indican que, una de cada cinco ONG de las más importantes gastan solo la mitad de lo que reciben en ayudar para los que lo necesitan. El otro 50% se gasta en publicidad, salarios, infraestructuras y otros menesteres relacionados con el marketing y gastos estructurales. Sería difícil calcular cuántos miles de millones de euros se mueven en todas las ONGs, y más difícil es hacer una estimación cercana de cuánto de ese dinero llega a donde debe llegar. Y con esto no pretendo menospreciar, ni hacer una crítica destructiva al esfuerzo de cientos de miles de voluntarios y la labor de estas organizaciones. Personalmente colaboro mensualmente con una ONG para ayuda infantil, tengo familiares y amigos voluntarios en países con necesidad y otro familiar trabaja en asuntos sociales a nivel local. Pero reconozco que son muchos años escuchando las mismas cosas, las mismas solicitudes de ayuda, y como cualquier persona que colabora, me pregunto ¿por qué las cosas siguen igual? Es verdad que la ayuda que uno pueda aportar se reduce a unos pocos euros cada mes, pero sumados llegan a miles de millones de euros a nivel mundial, sin embargo, la necesidad no cesa. Como decía uno de los titulares antes citados, la ayuda humanitaria no acabará con el hambre este año, como no lo ha hecho en los años pasados, y lamentablemente, ni el que viene. Yo recuerdo muy bien anuncios de campañas contra el hambre de hace veinte y treinta años, campañas que se repiten y que intentan concienciarnos, enseñando por televisión escenas espantosas, impactantes. 


 Hambruna de pirncipios de siglo XX en África aún en época colonial

Puedo hablar desde la experiencia de haber vivido parte de mi vida en un país del tercer mundo, aunque no he pasado hambre, pero tampoco era rico. Me consideraba afortunado en un país desgraciado. Sin embargo, he visto personas viviendo alrededor de basureros, recogiendo comida allí, tenía amigos que vivían muy miserablemente, en chabolas con techos de zinc, en barrios marginales. También en mis años de infancia fui testigo de la ayuda recibida de algunas ONGs, sobre todo cuando un terremoto asoló el país donde vivía. Allí fui testigo de una curiosa situación que tal vez ilustre lo que suele pasar a nivel general, en aquella ocasión, hablo del año 1976, en la escuela pública donde estudiaba recibimos ayuda humanitaria, ropa, comida, caramelos, galletas, y otras cosas que nunca vimos. Los niños apenas supimos del paradero de los caramelos, una o dos veces nos dieron a probar. Después se nos dijo que se acabaron, sin embargo nos dieron durante varios meses las galletas blanquecinas, supuestamente saladas, con un tono ligeramente agrio y algo bicarbonatado, que no se me olvidará. Recuerdo haber visto las latas en las que venían, eran grandes, con una fecha puesta en la tapa: 1965. 
Para ser sincero, yo fui de los pocos que me comía responsablemente aquellas galletas y además tomaba de una especie de avena con agua al que llamaban “atol”, que repartían durante el recreo. Lo más rico, según me enteré, se lo quedaban los maestros e iba a parar a sus familias y amigos. A mí no me importaba, pues guardo buen recuerdo de aquel atol. Si hubo otro tipo de alimentos o ayudas, nunca llegaron a la población necesitada, se fue quedando en las altas esferas. Y es algo que lamentablemente se repite con mucha regularidad, por eso desde hace algunos años, son los propios voluntarios de las ONGs quienes se encargan de repartir las cosas básicas, aunque no siempre es posible. A día de hoy, mucha de la ropa que se manda desde el primer mundo a los países pobres a través de las ONG, es la que después se vende en mercados y tiendas en las ciudades de los países receptores, lo mismo sucede con los alimentos y otras ayudas. Algunos podrían decir que eso no es del todo malo, pues genera un comercio y mueve el dinero que circula entre los pobres. 


 En cualquier caso, la ayuda humanitaria que de buena gana se da a las organizaciones “sin ánimo de lucro”, llega a los necesitados diluida en dosis tan pequeña que nunca llega a ser suficiente. Ni porque los estados ricos destinen el 0.7% de los impuestos, ni porque se hagan grandes campañas de recogida de dinero, la pobreza y el hambre siguen siendo plagas que nunca cesan. Y no quisiéramos pensar que las ONGs actúen como las farmaceúticas, que producen la medicina para crear clientilismo y ganar dinero y no para erradicar las enfermedades, sería terriblemente insultante afirmar eso, pero lo que sí está claro es que a algunos elementos del sistema, parece que sí interesa que haya pobres y desgraciados, pues son muchos los que viven a costa del dinero que reciben las ONGs y otros tantos que los tienen como sus clientes preferentes. Se estima que actualmente hay aproximadamente 10 millones de ONGs en el mundo, solo en EEUU, hay 1,4 millones que emplean a 11,4 millones de personas y en el mundo se registran aproximadamente 68 nuevas cada día, y mueven tanto dinero, que se dice que si se juntasen a todas las organizaciones de ayuda y se formara un país, sería la quinta economía más grande del mundo. El aumento vertiginoso de tantas organizaciones no gubernamentales, sin ánimo de lucro, nos hace pensar que si debe haber algo de lucrativo en este negocio.

Por último, el sistema comercial que convierte todo bien, en material por el que comerciar. Recientemente, Monsanto y Bayer se van a fusionar. Monsanto, inventor de los más peligrosos pesticidas, de las famosas bombas quimicas y gas mostaza, es ahora la multinacional más importante del secotr de las semillas, que intenta monopolizar y manipular las semillas de todo el mundo, esta ofrece semillas modificadas para que  produzcan cosecha más productivas y libres de defectos, pero cuyos frutos llevan semillas infértiles, asegurándose de que les vuelvan a comprar las semillas a ellos. El impacto que supondrá asociarse a Bayer es que si antes un 26% de las semillas provenían de Monsanto, ahora eso supondrá un 50% y el mercado africano y asiático se inundará de sus semillas. La indsutria al servicio del hambre, pues los países pobres, antes autosuficientes en semillas, ahora dependerán de las multinacionales.

Así que, bajo esta situación, seguro que seguiremos escuchando sobre hambrunas, pobreza, miserias, catástrofes humanitarias, que nos revuelven las entrañas, que hace que nos quejemos, que busquemos culpables, que culpemos a Dios, o que intentemos justificar lo injustificable y aliviemos nuestra conciencia, donando unos pocos euros o cambiando de canal para no afrontar la cruda y dura realidad de lo que la llamada aldea global es: un absoluto fracaso. 

                El fin del hambre, tendrá que llegar. Pero no lo hará mientras este sistema económico político y religioso mundial se mantenga en pie. Debe caer y que sus escombros sirvan para construir una nueva sociedad, sin la presión del dinero, ni del sistema financiero, ni de la industria armamentística, y por supuesto eliminando las barreras, las divisiones artificiales que nos separan, en esos mundos tan alejados. Un sistema humanitario, basado en una economía cooperativa y cuyo crecimiento se mida por el beneficio general y no por poder individual.  Para muchos es una utopía, pero yo siempre contesto: Lo es ahora, pero ¿lo será mañana?     

El reloj del apocalipsis




¡El reloj del apocalipsis o del fin del mundo va a volver a ser adelantado!  ¿Qué significa esto? ¿Cuál es el reloj del apocalipsis y por qué se le llama así?
En 1947 el director del Bulletin, una revista cuyo propósito era de alertar al mundo sobre los peligros de la energía nuclear, solicitó de la artista Martyl Langdorf que dibujara una imagen que ilustrara el peligro al que el mundo se enfrentaba, de llegar una conflagración mundial de características nucleares. Ella dibujó un reloj que marcaba siete minutos para la media noche.  A partir de entonces aquello se utilizó como símbolo de inminente peligro, y se nombró un grupo de expertos de diferentes disciplinas para que retrasaran o adelantaran dicho reloj en función del peligro al que se enfrentara la humanidad.

En 1949 cuando la Unión soviética realizó sus primeras pruebas nucleares, se llegó a adelantar hasta los tres minutos para la media noche, llegando a los dos minutos en 1953, cuando se experimentó con la temible “bomba de hidrógeno”. Pero cuando las potencias se dieron cuenta del poder destructivo de la carrera que estaban empezando a correr, y llegaron los primeros acuerdos, se atrasó llegando en 1962 hasta siete minutos originales.


En 1984 en plena guerra fría, llegó a alcanzar de nuevo los tres minutos para la media noche, para ese entonces aquello se tomó como un temor mundial, el punto más álgido de peligro real jamás alcanzado hasta entonces, era la época en la que Reagan hablaba de guerra de las galaxias, enfrentamientos espaciales y Brezniev de bombas de neutrones.   

Pero pocos años después en 1991, cuando cayó el telón de acero y se disolvió la URSS, las manecillas se atrasaron hasta 17 minutos. Se respiraba optimismo, la paz mundial podría llegar y la democracia había triunfado. Pero posteriormente, debido a los acontecimientos relacionados con el terrorismo internacional, un nuevo distanciamiento entre Europa occidental y Rusia, se ha ido adelantando, hasta que en el año 2015 se colocó de nuevo en la posición de los tres minutos, idéntica que en plena guerra fría.

La cuestión es que ahora ya no se teme tanto una conflagración nuclear, pero hay otros peligros que acechan la paz y la convivencia en el planeta, como el terrorismo internacional, los escalofriantes datos sobre el calentamiento global, el acercamiento de otro bajón inminente en la economía mundial. Esto último es algo que los gobiernos se empeñan en desmentir, los medios de comunicación procuran tapar y los bancos intentan maquillar, pero todos saben que no hay escapatoria y que se avecina una nueva caída para la que ya no hay colchoneta posible que la amortigüe.



¿Pero qué tiene que ver esto con el temor a una catástrofe o guerra nuclear?

No se sabe si los expertos adelantarán un minuto o incluso dos el reloj, y no porque se vea más cerca una guerra nuclear entre las potencias mundiales, no parece posible que por mucho que lleguen al poder peculiares dirigentes, sean tan locos para provocarla. En realidad, ahora el mayor temor es a las consecuencias de una nueva guerra que se está iniciando, la guerra económica, donde los poderosos intereses de unas potencias y otros chocarán como trenes en marcha, reventando todo lo que queda en pie.  No sabemos hasta donde se llegará, pero expertos vaticinan una crisis aún mayor si una de las actuales potencias China, cayera.

En cualquier caso, le llaman “Reloj del Apocalipsis”, como si aquel libro bíblico del que sacan dicho nombre solo anunciase calamidades y si se lee detenidamente no es así. Al mundo de las finanzas, del militarismo y de la política, poco les interesa lo que ese libro diga, seguirán mirando por sus intereses y de espaldas a las verdaderas necesidades de la gente común.  Ojalá pronto se cumpliera lo que aquel libro dice y todos los problemas de la humanidad cesarían.  

Gavrilo Princip y el efecto mariposa



El 27 de Junio de 1914, un joven servio-bosnio, llamado Gavrilo Princip, miembro de una organización de llamativo nombre: Mano negra, disparó contra un principe de una potencia dominante de aquellos timpos. El atentando que aquel joven cometío contra el heredero del imperio autro hungaro, provocó una serie de acontacimentos que pocos meses después llevaría a declarar la Primera guerra mundial. Aquella guerra vino a cambiar muchas cosas en todo el mundo, significó el fin de varios imperios, entre ellos el Astro-hungaro, el Otomano y la caída de la dinastía zarista en Rusia, así como el ensalzamiento a nivel de potencia militar de EEUU y una alianza fiel y constante con Inglaterra. 

Siguiendo el hilo de los acontecimientos, la guerra provocó entre otras cosas, que en Rusia se iniciara la revolución bochevique, que hizo que esta abandonase la guerra en 1917, antes de terminarla y con ello facilitó el establecimiento del estado comunista de la Union sovietica. 

Por causa de la influencia que el sistema soviético empezó a tener en varios movimientos políticos en Europa, surgieron los fascismos y el nazismo, incluso guerras entre el comunismo y el fascismo, como en España, situaciones que fueron permitidos entre otras cosas, para evitar el avance del sistema bolchevique. A las potencias occidentales les interesaba Hitler porque de alguna manera servía de barrera al avance del comunismo.

Hitler llegó a alianzas engañosas con Stalin a fin de adueñarse de gran parte de Europa, a cambio de que este no intervinieran. Pero las ansias expansionistas de Hitler dieron inicio a la segunda guerra mundial y con ello al error de guiarse por su instinto anticomunista e intentar invadir a la Union sovietica y con ello provocar la entrada de esta en la II guerra mundial. La intervención de EEUU y la alianza con Inglaterra y URSS significó el fracaso de el fascismo en Italia y el nazismo en Alemania. 

Pero la división territorial de Alemania entre las potencias vencedoras, dio origen a otro conflicto, la división de Berlín, la construcción del muro y el telon de Acero y la influencia del comunismo en la mitad de Europa. Nace la llamada "Guerra Fría".

La guerra fría, creo conflictos como los de Corea, que se dividió en dos, los del sur apoyados por EEUU y los del norte por el bloque soviético. Poco años después se abrirían conflictos en Cuba, y cruentas guerrillas en varios países latinoamericanos. La famosa guerra de Vietnam, significó la primera derrota de EEUU en una guerra, en parte por el apoyo de URSS al bando comunista. 

Pero años después EEUU, le devolvería la moneda a la URSS, cuando esta pretendió conquistar Afganistán. En ese momento, EEUU apoyó a la guerrilla que expulsó a los sovieticos, liderada esta por un millonario saudí llamado Bin-Laden. Pero, coincidiendo con esa derrota, vino la caída del muro de Berlín y de la mayoría de los estados del bloque soviético. Poco después, los acontacimientos sucedidos en 1990 en la primera guerra del golfo, cuando en verano, Iraq invade Kuwait y EEUU sale en ayuda de este último, instalando bases en "territorio santo" de Arabai Saudí, entonces Bin Laden se rebela y declara la guerra a EEUU, iniciando los planes para atacar con su organización terrorista todos los intereses Norteamericanos en cualquier parte del mundo. Se suceden una serie de atentados en diferentes países contra embajadas, bases, incluso porta aviones de EEUU. Afganistán cae en manos de los Talibanes, aliados de Bin Laden y su organización AlQaeda, quienes le protegen, lo cual convierte el país aliado en enemigo. 

Esto nos lleva hasta el año 2001, cuando un grupo de terroristas, apadrinados por Bin Laden y apoyados por su organización, provocan el atentado más grande de todos los tiempos, el ataque a las torres gemelas el 11 de Septiembre. Esto significó un duro golpe contra la potencia mundial y el inicio de la llamada Guerra contra el terrorismo internacional, que para ese tiempo lidera Al-Qaeda. 

EEUU, vuelca toda su furia contra Afganistán, pero de nuevo erroneamente contra Iraq, lo que lleva a una alianza internacional a atacar a derrocar a Sadam Husseín y su régimen y convertir un país rico y poderoso en una nación desintegrada y debilitada. 

Esta situación provoca el nacimiento de movimientos más radicales que Al-Qaeda, que aprovechan la desintegración de Iraq, Libia, y la guerrra de Siria para formar un poderoso califato islamista radical, conocido como Estado islámico, IS, Isis o Daesh, diferentes nombres utilizados para un oscuro sistema del que aún no se conocen los resultados que dejará tras su paso por una basta zona de Iraq, Afganistán y Siria. 

De nuevo Rusia y EEUU luchan aparentemente con el mismo propósito derrotar a este ennemigo común, junto a ellos Inglaterra, Francia y muchos otros países, que como España, han sufrido las consecuencias de meterse en los conflictos de oriente medio. 

Esta guerra, como todas las guerras provoca crisis económica y esta se está haciendo notar en prácticamente todas las economías mundiales. Pero por causa de esta misma crisis del 2010, muchas naciones han llegado a sufragar indirectamente al DAESH, al comprar petroleo barato que este empezó a suministrar al invadir terriotrios con ricos yacimientos que ha seguido explotando. 

El final de todo esto ahora mismo es difícil de definir, si bien se vilsumbra la derrota del Estado Islámico, aunque posiblemente en una larga lucha, similar a la que se vivió en territorio alemán allá por 1944 y 45, que llevó a la destrucción absoluta de Alemania y al descubrimiento de toda la sangrienta maquinaria que aquel régimen llevó a cabo. Podemos hacernos una idea de los abusos y terribles situaciones que miles de personas bajo el oscuro régimen yihadista han posido sufrir. Cuando todo acabe se verán los resultados.

Es posible que el final de la guerra en oriente medio signifique el debilitamiento de un sistema religioso hasta ahora muy sólido, como el Islam, o por el contrario, provoque el avance del integrismo en países que antes servían de frontera, como Iraq, Siria o Libia. 

En cualquier caso podemos decir que la actual guerra contra el yihadismo internacional y contra el Estado Islámico, que parece estar en su recta final, ha sido consecuencia de un suceso acaecido hace 102 años. Un atentado ha provocado la guerra más complicada, contra el terrorismo mundial.


Si Gavrilo Princip hubiese sabido que aquel disparo suyo llegaría a tener efectos hasta el día de hoy, posiblemente se lo hubiese pensado antes, o tal vez no, pues los hilos que mueven acciones como estas son indesligables. Gavrilo murió en abril de 1918 a pocos meses de acabar la guerra, recluído en un presidio, donde sufrió torturas brutales, apenas pesaba 40 kg, se le tuvo que amputar un brazo que se le gangrenó al estar encadenado por años, y después de varios intentos de suicidio, lo hizo de una tuberculosis osea. Tan solo pudo escribir unas últimas palabras que fueron encontradas en su mugrienta celda de castigo, que decían lo siguiente: Nuestras sombras andarán por la ciudad, se pasearán por la corte y atemorizarán a la aristocracia.

Aunque parecía refereirse a Viena, estas palabras bien se pueden considerar como presagio de los acontecimientos que desde entonces han sido comunes en todas partes, y hasta ahora con el temor al terrorismo, esa mano negra que parece insistir en que no tengamos paz en el mundo ni por un día desde entonces.   

Utopacifía



En los noticieros de todos el mundo: 

-Se suceden las deserciones en los ejércitos de varios países en guerra. Esta mañana las fuerzas comandadas por los señores de la guerra en distintos países en conflicto, como Sudán, Etiopía, Libia, e Iraq, han sufrido un revés inesperado cuando miles de miembros de sus correspondientes milicias han abandonado masivamente los enfrentamientos. En Sudán se habla de una revolución pacifista imparable, las diferentes facciones han abandonado los frentes y esta situación inédita y sorprendente está haciendo que la guerra, que llevaba años instalada en aquel país, se encuentre en estos momentos totalmente detenida. Ahora decenas de miles de refugiados empiezan a volver a sus hogares e incluso se ha abierto de nuevo el diálogo entre sur y norte para establecer relaciones especiales.


-En esa misma línea, en Afganistán las milicias talibanes a espaldas de sus líderes han realizado una entrega de armas ante el mermado ejército afgano, entre los cuales también están abundando las deserciones.

-Rusia ha tenido que suspender sus operaciones de ataque a ciudades bajo el Estado Islámico en Siria, por causa de las muchas bajas de soldados que han decidido volver a sus casas, en lo que el presiente del país ha calificado como un múltiple acto de traición y desobediencia.

-Una oleada de pacifismo nunca antes visto parece estar invadiendo todos los ejércitos del mundo. Los expertos están investigando las extrañas causas que están detrás de esta inusual situación.  En varios países europeos, cientos de personas se están entregando a las autoridades alegando que tenían planificados ataques suicidas y terroristas, y que se sienten arrepentidos, entregando en diferentes comisarías, armas, municiones y artilugios para la fabricación de explosivos o indicando el lugar donde los esconden. En los interrogatorios, se observa una colaboración inimaginable en este tipo de personas, que ahora alegan que quieren luchar en pro de la paz.


-En Brasil, los medios informan que en numerosos barrios marginales de favelas, en todas las ciudades están cambiando, lo que antes eran lugares peligrosos, la colaboración ciudadana está convirtiendo en zonas limpias y acondicionadas, es llamativa la reconstrucción de hogares para los más desfavorecidos y los numerosos niños sin hogar que están siendo rescatados de las calles y adoptados por familias en un acto libre, sin la aparente presión de nadie.

-El presidente turco, acuciado por la mengua de su ejército, ha hecho un llamamiento a la población para que se inscriba de forma obligatoria, con la consiguiente desobediencia pasiva de la mayor parte de la población y culpa a las redes sociales de estos hechos.

-La comunidad médica está hablando ya de una epidemia. Muchos expertos parecen relacionar todos estos hechos, no casuales, y que se suceden en todos los países, con un virus tremendamente contagioso que parece estar infectando a toda la humanidad. La extraña enfermedad que produce una infección, conocida como “Utopacifía”, tiene efectos en el comportamiento de las personas infectadas, que las sume en un pacifismo extremo, una conducta dócil y servicial que sorprenden a sus familiares y las personas de su entorno, pues no saben cómo reaccionar ante los cambios que se realizan en el enfermo.


-Tras la dimisión de su cargo del presidente de la república francesa y de su primer ministro la semana pasada, ambos contagiados, según parece por el mismo virus, la OMS ha dado la voz de alarma e insta a las farmacéuticas que investiguen al respecto, pues no se sabe hasta dónde puede llevar este mal al que científicamente se le ha dado el nombre de: “SPEA”, (síndrome de la pusilanimidad extrema adquirida).  

-Los expertos no se ponen de acuerdo en catalogar dichos efectos como enfermedad, y no todos relacionan el virus con las actitudes pacifistas. EEUU y otros países de la OTAN, señalan que puede ser un seguimiento viral de algún mensaje en las redes, que haya calado de manera radical en la sociedad mundial, cansada de tanta violencia. Otras voces, como el presidente de Rusia, y algunos políticos de signo nacionalista o de extrema derecha de Europa,  se atreven a indicar que bien puede ser una nueva arma que solo pretende desarmar a las naciones, para ser invadidas por algún ejército secreto de terroristas. 

-Por otro lado, líderes de países de todos los continentes se reúnen con carácter urgente para evaluar la situación y decidir qué medidas tomar. La reunión tiene lugar en un lugar secreto y bajo estricto control policial y médico. Según fuentes confiables en el lugar de la reunión, coinciden líderes de las principales potencias aliadas, jefes de la inteligencia de estas, junto a ministros y jefes de estado, gobierno y militares de todo el mundo, de los que aún no han sido infectados por el SPEA, junto a expertos de la OMS, FMI y otras agencias de la ONU. Se espera que de esa reunión salgan medidas a tomar y soluciones para esta pandemia que amenaza a toda la población mundial.



Cumbre  de alto nivel. Lugar: Desconocido.




Tras muchas discusiones y controversias, toma la palabra el profesor Brunk, uno de mejores epidemiólogos del mundo.


Profesor Brunk: Siento decirles, señores presidentes, jefes de estado, ministros y ministras que se han dignado a venir, que creemos que llegamos tarde a esta cumbre. Pensamos que el alcance y la peligrosidad de esta epidemia, ha sido infravalorada por todos nuestros gobiernos. Al principio la enfermedad, por llamarla de alguna manera, tenía unos síntomas tan inocuos, que apenas se tuvo en cuenta su repercusión y no se tomaron medidas para solventarlo. Siendo que los principales síntomas tenían que ver con un estado de relajación y tranquilidad, y dado que la persona podía seguir haciendo vida normal, no se profundizó más.

Director de la CIA: Profesor Brunk, usted nos mete a todos en el mismo saco, nosotros nos pusimos en alerta en cuanto fuimos informados de los primeros casos, no generalice. Además, está claro que esto puede ser un sabotaje viral, los primeros casos se dieron en el ejército y en las zonas calientes, donde teníamos misiones importantes que realizar.

Profesor Brunk: Se equivoca señor, Director de la CIA, los primeros casos documentados se dieron en una cárcel de Bogotá,  Colombia, una de las más violentas y peligrosos del mundo. Y ahora las investigaciones se centran allí, pues se sospecha que se pueda tratar de alguna sustancia ingerida por los presos en aquel penal. El caso es que es posible que sea el primer caso documentado, pero no donde se inició, pues no se ha investigado los cambios en la sociedad civil, tan solo en los grupos donde los efectos son más notables, cárceles, soldados, guerrillas y barrios marginales. El suceso antes mencionado de Colombia, llamó la atención, pero cuando ya se había extendiendo a los guardias de la prisión, a sus familias y posteriormente a la policía. Pero ahora sabemos que en otros puntos calientes de aquel país también se dieron casos. Por poner un ejemplo, las guerrillas de las FARC, se adelantaron en la entrega de armas paulatina que habían acordado con el gobierno y a eso apenas se le prestó atención. 

Presidenta de EEUU: Profesor, es verdad que afecta más a los hombres, porque en esa coyuntura, se podrían sustituir a soldados masculinos por mujeres.

Profesor Brunk: Me temo que no, señora presidenta. Efectivamente se creía que de alguna manera el efecto era más notable en el caso de la población masculina, hasta creímos en un momento que la enfermedad repercutía en los niveles de testosterona, ya que los hombres afectados se sentían más sensibles, se tornaban mas sentimentales y sobre todo menos violentos, hasta el grado de convertirlos en seres exageradamente serviciales, pacíficos y pusilánimes, de ahí el nombre que se eligió para este mal. Pero ahora sabemos que las mujeres también lo padecen y, ya que en algunos casos, en ellas los efectos no son tan llamativos, es más fácil que estas lo propaguen a sus hijos y esposos. Es más, se está estudiando la posibilidad de que el origen esté precisamente en una prostituta que mantuvo relaciones con un preso en la cárcel de Bogotá. En aquel penal se investigó a todos los presos y solo uno que tuvo un bis a bis con esa mujer afirmó haber notado cambios en su conducta antes de dicha relación.

Primer ministro Inglés: Nosotros hemos aislado a los soldados no afectados, pero aún así, surgieron brotes en los campamentos bajo cuarentena positiva, hasta dos meses después, lo cual nos hace dudar en cuanto al tiempo de incubación que tiene el virus. Si es que se trata de eso, algunos expertos de mi país también lo ponen en duda.

Profesor Brunk: Realmente no lo sabemos, es posible que entre estas paredes blindadas, algunos de los que estamos aquí ya estemos contagiados y no lo sabemos, pues aún no hemos desarrollado la enfermedad. Créanme, estamos ante una de las plagas más virulentas y contagiosas que ha vivido la humanidad y aún no sabemos cómo tratarla, ni como se contagia.

Ministro de asuntos exteriores español: En primer lugar, ruego disculpen la ausencia del presidente electo de mi país, creemos que está afectado y le hemos obligado a descansar. El asunto que estamos tratando creo que nos supera…

Primer ministro inglés: Perdone que interrumpa señor ministro, ¿cómo saben que está infectado su jefe de gobierno?

Ministro de asuntos exteriores español: Bueno, digamos que empezó a tomar decisiones no del todo coherentes, quería liberar prisiones, conceder indultos a terroristas, por otro lado buscaba llegar a acuerdos pacíficos con nacionalistas de varias comunidades y otro tipo de asuntos que competen a la soberanía y son por tanto secretos de estado.

Presidenta EEUU: Vaya, cuanto lo siento señor ministro, algo parecido le sucedió al gobierno en pleno del Canadá, por ello solo el jefe del ejército se encuentra aquí. Pero siga señor ministro, continúe con su exposición.

Ministro asuntos exteriores español: Gracias, señores y señoras, presidenta. Como iba a diciendo, a mi modo de ver, el mundo entero parece abocado a caer en esta plaga y más que buscar soluciones ¿No piensan mejor que nos centremos en el tratamiento? Tengo además una pregunta para el profesor Brunk. ¿Cree que los efectos en las personas serán pasajeros o remiten los efectos con el tiempo? Y si es así ¿Cómo debemos proceder para evitar que toda la población se vea afectada?

Profesor Brunk: Me temo que los efectos son de muy larga duración. Como dato les diré que los afectados en Bogotá, a los que se hace un continuo seguimiento, continúan mostrando la misma actitud, no ha cambiado un ápice su manera de pensar y actuar pacifista, altruista y benevolente. El gobierno decidió, tal como se ha hecho en otros países, proceder a un indulto general y ha vaciado las prisiones. Yo por mi parte veo muy arriesgado esto, por cuanto son elementos infectados que podrán hacer que eso se convierta en una epidemia fuera de control.

Jefe del ejército de Canadá: En línea con lo que ha apuntado el ministro español, ¿cuándo cree que se podrá tener una vacuna? Y si no tenemos fecha cercana, ¿qué se puede hacer para proteger a la población de este dañino mal? ¿Hay forma de saber quien está infectado antes de que se desarrollen los síntomas?

Profesor Brunk: Por el momento no, es difícil, pues la enfermedad se desarrolla en varias partes sensibles del cerebro, se cree que en la unión temporoparietal o en el “cortex orbitofrontal”,  incluso algunos apuntan a parte del cerebelo, la realidad es que estamos en pañales en lo que tiene que ver con esta enfermedad, y no contamos con la colaboración de los mejores expertos, ya que muchos de ellos, se niegan a catalogar esto como un mal o enfermedad, más bien lo llaman efecto analgésico mental saludable.

Director de la CIA: ¡Cómo lo cataloguen o quieran llamarlo sus colegas no nos importa! Lo que nos preocupa de verdad es que nuestros ejércitos estén menguando, que algunos gobiernos estén haciendo la vista gorda o mirando para otro lado, tal vez por algún secreto interés o vaya a saber por qué, pero el caso es que la mayoría de estos no han asistido a esta cumbre, por no querer darle la importancia que esto merece. Ya eso los convierte en sospechosos de conocer la fuente de este brote de utópico pacifismo.

Presidente Ruso: Sugiero que se aíslen a los soldados de cada país, junto con los mandos importantes que no estén infectados, para proteger al menos una representación de la seguridad, pues tenemos sospechas bien fundadas de que se trata de una trampa de los extremistas y terroristas que pretenden dulcificar y atontar a nuestros ejércitos y poblaciones para luego invadir o realizar algún maléfico plan. Se debe informar a la población del peligro de la enfermedad, los medios deben hablar de los daños y los sufrimientos de quienes padecen el mal, y para nada debemos mostrarlo como un bien, pues estamos seguros de que no lo es.

Profesor Brunk: En eso radica la cuestión señores ministros y presidentes, lo más preocupante es que la población en general no se siente inquieta por padecer el mal. Todo lo contrario, la gente que lo padece afirma sentirse feliz como es, agradecida de sufrir los cambios de personalidad, y los que le rodean también se sienten mejor y buscan contagiarse de ese espíritu de optimismo, pacifismo y buena voluntad. Y eso significa que no podríamos convencerlos para vacunarse, si con ello les privamos de eso que ven como un beneficio.

Presidente de Corea del Sur: Pues con más razón, nosotros apoyamos las tesis del presidente ruso y del jefe de la CIA. Sugiero que se debería manipular la información que se filtra a la población, alertar a la los ciudadanos, pues si esto resulta ser una maniobra de algún grupo terrorista o alguna nación enemiga, estaríamos ante un peligro mundial. Nosotros tenemos como vecinos a Corea del Norte, donde no se informa caso alguno de contagio. ¿No podría ser obra de ese oscuro gobierno?  

Presidente de Costa Rica: En primer lugar quiero informar que mi país ha querido estar representado aquí, no porque considere esto un problema, me uno a todos aquellos que no han querido venir por ver las ventajas que este asunto tiene para la convivencia pacífica de nuestros pueblos, es un tema que creo que no se está valorando adecuadamente. Mi país lleva sin ejército muchos años y nos hemos visto afectados también, pero lo hemos notado en el último informe del índice de delincuencia, el más bajo en dos décadas. Yo por solidaridad, apoyo a aquellos que no han querido asistir, pues para lo que se está escuchando aquí, me resulta vergonzoso que se considere un problema que la gente se pacifique y se conviertan ciudadanos felices.

Jefe del ejército francés: Ustedes no pueden entender esto, son un país pequeño, con problemas pequeños. Pero Francia, y Europa en general no pueden verse avocadas a este grado de inseguridad. El terrorismo aún sigue siendo un peligro en nuestras ciudades y si corren los rumores sobre miles de soldados que causan baja, es muy posible que los terroristas cobren fuerza. Nuestros índices de delincuencia llevan muchos años bajos, más que los de cualquier país de Sudamérica, pero eso no significa que no se necesite un ejército que precisamente asegure esa situación. Tal como ha pasado con Rusia y EEUU, nos hemos visto obligados a replegar las tropas que disponíamos en Siria, Iraq y Afganistán por las deserciones y ahora no sabemos qué hacer con tantos soldados desmovilizados y sancionados. 

Presidente de Costa Rica: Pero no es cierto, general, que se están dando casos de terroristas arrepentidos. También se sabe que miles de activistas del Estado Islámico están abandonando sus misiones. ¿Eso no lo considera una noticia positiva?

Presidente de Rusia: Aparentemente, pero es muy posible que los del DAESH se estén replegando para evitar la derrota absoluta, a fin de recuperar y reorganizarse, y sospechamos que ellos pueden estar detrás de este virus, tal vez hayan estado haciendo uso de armas bacteriológicas secretas. Tenemos imágenes de grupos atacando con mascarillas, así que algo tal vez sepan sobre este asunto.

Primer ministro de Japón ¿Y qué me dice de Corea del Norte? A mí, como al presidente de Corea del sur, me preocupa más que no tengamos informes de utopacifía en ese país.

Ministro de asuntos exteriores de China: Según nuestras fuentes, y no hemos querido hacer saber esto hasta ahora que lo hemos confirmado, también está ocurriendo en Corea.

Presidente de Corea del sur: ¿Cómo lo saben? Nosotros seguimos viendo soldados en la frontera y permanecen en sus puestos como todos estos años, no hemos observado cambios notables.
Ministro asuntos exteriores de China: Si se fijan bien, se darán cuenta que los soldados apostados en la frontera, no son de verdad, son realmente figurantes de plástico que el gobierno, por temor al sur han clocado para aparentar normalidad, pero están verdaderamente muy preocupados, porque en estos últimos meses han desertado cientos de miles de soldados, que ya no temen las represalias. Nos han pedido ayuda en ese sentido. Por supuesto nosotros no podemos ayudarles, estamos sufriendo miles de bajas diarias.

Representante general de la ONU: Nos alegra su sinceridad y el que haya compartido dicha información señor ministro chino, eso es casi la mejor noticia que hemos escuchado esta tarde, por cuanto diluye las sospechas que contra esta nación se tenía. Pero puesto que no sabemos hacia donde nos encamina esta plaga, puede que al principio los efectos sean populares, a todos nos gusta la paz, pero también puede que después, como algunos expertos vaticinan la enfermedad anule otros aspectos de la personalidad, por ello es necesario prevenir y proteger a la población de alguna manera práctica. A la vez puesto que por lo que se está observando esta plaga no respeta fronteras, por muy cerradas que estén, insto a todos los países miembros a que no se aprovechen de la debilidad del vecino y no se intenten colonizar territorios en litigio, más que nunca luchemos por la paz, ahora que lo tenemos más fácil. Sabemos que otro de los efectos constatados de este mal es hacer que las víctimas sean excesivamente sinceras y no sepan guardar las apariencias, ni respeten la diplomacia y dejan de velar por la protección del estado ante todo, esto no cabe duda puede acarrear muchas dificultades entre los países. 

Directora del FMI: Quería, si me permiten sus señorías, apuntar a una de las cuestiones que nadie ha mencionado hasta el momento y que sin embargo resulta de suma importancia señores y señoras ministros, esta es la repercusión que esta situación pueda tener en el deterioro de la economía. Los grandes bancos me están haciendo llegar la seria preocupación sobre el sector del armamento, su caída en las bolsas está haciendo tambalear economías de varios países importantes. Siendo realistas y sinceros, todo el mundo necesita a los ejércitos y que estos estén bien pertrechados y equipados tecnológicamente. Si ahora se paralizan, podemos vernos abocados a una nueva crisis sistemática que haga caer una tras otra las principales economías y arrastre con ello a todo el mundo. Debemos hacer algo urgente si no queremos vernos abocados a otra situación financiera crítica nueva y ahora sin una salida clara.



Reunión ecuménica urgente en el Vaticano

Los miembros de las diferentes religiones del mundo se reunen en un congreso extraordinario para abordar la problemática a la que se enfrentan por causa de los muchos clérigos y líderes religiosos afectados por la plaga que de repente sufren ataques de sinceridad poniendo en peligro las bases de sus ideologías. 




Representante del Vaticano: La razón por la que les hemos convocado a esta reunión como representantes de las princpales iglesias y confesiones religiosas, es por la preocupación común que tenemos todos los clérigos, pastores, patriarcas, rabinos, imanes y sacerdotes en relación a los cambios repentinos que se están produciendo en la sociedad y que por alguna razón desconocida están poniendo en peligro las bases de nuestra religiosidad. Hemos escuchado como algunos párrocos y obispos, que en un repentino arranque de sinceridad han empezado a animar a sus feligreses a abandonar las iglesias aludiendo que estas no están haciendo lo que deberían hacer, ni enseñando lo que deberían enseñar. Creo que esto está ocurriendo a nivel mundial y es nuestro deber proteger y salvaguardar nuestros valores regiosos. Estamos ante una plaga muy dañina, por cuanto corrompe la mente de cuantos afecta. Si, es verdad que tenemos que reconocer que mejora la conducta de las personas, pero las confunde y transtorna con ideas muy perjudiciales para nuestros intereses y si esto no lo detiene alguien, acabará vaciando nuestros templos, iglesias, sinagogas o mezquitas. 




Representante del concilio general de Iglesias evangélicas y pentecostales: Constato todo lo que acaba de mencionar el nuncio del papa, en nuestro caso, estamos sufriendo un vituperio terrible, miles de pastores hablando contra los dones milagrosos que en nuestras confesiones realizamos, lanzando acusaciones de fraude, de robo y engaño con los diezmos y un sin fin de ataques verbales, con educación, pero sin compasión. Estamos perdiendo muchos miembros, tan solo en Sudamérica se cuentan por millones. Sugiero que con rapidez, despidamos a todo clérigo, pastor o maestro religioso que sufra el mal, al primer síntoma y salgamos a los medios a defender nuestras tradiciones.

Representante del patriarcado de Constantinopla: Ruego disculpen la ausencia de nuestro patriarca principal, pero ha tenido que ser removido de su posición al ser afectado por el mal al que se está haciendo referencia, ruego una oración común para que esto se detenga de una vez o termine por derrumbar los cimientos milenarios de nuestras iglesias. 

Imán de la Meca: Aún no compartiendo las ideas con los presentes, abogo por unirnos en común propósito, defender ante todo nuestras sagradas ideas y luchar con todos los medios posibles por acallar a cuanto busque el enfrentamiento, amparándose en una enfermedad mental o en cualquier otra cosa. Debemos presionar a los gobiernos para que velen por el sostenimiento de la religiosidad, al igual que están haciendo esfuerzos por mantener en pié a los ejércitos.    



Y en todas la ciudades del mundo



Desde la celebración aquellas cumbres, los medios de información públicos, procuran hablar de la “Utopacifía”, como una peligrosa enfermedad que se está extendiendo peligrosamente y puede provocar daños irreversibles en el cerebro. Además de seguir el contagio puede provocar el colapso del sistema, alertan a la población de evitar ciertos lugares masificados advirtiendo que no se acerquen a comisarías, cuarteles, puestos militares, bancos, iglesias, mezquitas, templos,  ministerios y cualesquier lugar público si están infectados.

Mientras tanto, y desde que se conoció que la utopacifía era un “mal” contagioso, a través de las redes sociales se empezaron a hacer llamamientos para lo que se dio a conocer como: “hermanamientos pacifistas”.  En todas las plazas, parques y jardines de todas las ciudades del mundo se congregan cientos de miles de personas. Tomando la palabra, ex soldados y militares retirados, antiguos luchadores violentos, ex terroristas y toda suerte de criminal arrepentido, estos cuentan sus experiencias, los cambios que han hecho y la felicidad que sienten ahora por ello. Tras esto, cantan himnos pacifistas y llamados a la paz que algunos anteriores músicos de Heavy metal, electropunk, rap radical y otras tendencias de sonido violento, componen para la ocasión. Y al grito de: “Viva la utopacifía”, miles de personas de todas las edades, razas, sexos e ideologías se abrazan y se dan la mano para contagiarse voluntariamente, en una atmósfera de optimismo, despreocupación, felicidad desbordante y un fuerte sentido de seguridad, como nunca había experimentado la humanidad en toda su historia.




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Un año después de aquello, todo el mundo había sido afectado por la epidemia, los políticos habían abandonado su puesto, los ejércitos habían desaparecido de la faz de la tierra, pues se olvidaron las luchas por el poder y las armas habían sido desmanteladas y recicladas en herramientas de trabajo y otro tipo de artículos necesarios. Policías y otros representantes de la autoridad dejaron de tener sentido. Las grandes empresas, bancos y todos los poderosos de las finanzas abandonaron su posición, entregando sus posesiones y compartiendo sus bienes con otros. El dinero incluso dejó de tener valor en la nueva sociedad, pues la gente quería compartir todo con todos y no veían la necesidad de acumular más de lo que necesitaban. En realidad todos querían servir unos a otros, nadie buscaba postularse como mejor, ni superior. La sociedad empezó a trabajar en unidad, cooperando en la construcción, manutención y cuidado de las nuevas ciudades y sociedades, en armonía con la pacífica visión de los nuevos hombres y mujeres de un mundo dominado por la utopacifía. _