Utopacifía



En los noticieros de todos el mundo: 

-Se suceden las deserciones en los ejércitos de varios países en guerra. Esta mañana las fuerzas comandadas por los señores de la guerra en distintos países en conflicto, como Sudán, Etiopía, Libia, e Iraq, han sufrido un revés inesperado cuando miles de miembros de sus correspondientes milicias han abandonado masivamente los enfrentamientos. En Sudán se habla de una revolución pacifista imparable, las diferentes facciones han abandonado los frentes y esta situación inédita y sorprendente está haciendo que la guerra, que llevaba años instalada en aquel país, se encuentre en estos momentos totalmente detenida. Ahora decenas de miles de refugiados empiezan a volver a sus hogares e incluso se ha abierto de nuevo el diálogo entre sur y norte para establecer relaciones especiales.


-En esa misma línea, en Afganistán las milicias talibanes a espaldas de sus líderes han realizado una entrega de armas ante el mermado ejército afgano, entre los cuales también están abundando las deserciones.

-Rusia ha tenido que suspender sus operaciones de ataque a ciudades bajo el Estado Islámico en Siria, por causa de las muchas bajas de soldados que han decidido volver a sus casas, en lo que el presiente del país ha calificado como un múltiple acto de traición y desobediencia.

-Una oleada de pacifismo nunca antes visto parece estar invadiendo todos los ejércitos del mundo. Los expertos están investigando las extrañas causas que están detrás de esta inusual situación.  En varios países europeos, cientos de personas se están entregando a las autoridades alegando que tenían planificados ataques suicidas y terroristas, y que se sienten arrepentidos, entregando en diferentes comisarías, armas, municiones y artilugios para la fabricación de explosivos o indicando el lugar donde los esconden. En los interrogatorios, se observa una colaboración inimaginable en este tipo de personas, que ahora alegan que quieren luchar en pro de la paz.


-En Brasil, los medios informan que en numerosos barrios marginales de favelas, en todas las ciudades están cambiando, lo que antes eran lugares peligrosos, la colaboración ciudadana está convirtiendo en zonas limpias y acondicionadas, es llamativa la reconstrucción de hogares para los más desfavorecidos y los numerosos niños sin hogar que están siendo rescatados de las calles y adoptados por familias en un acto libre, sin la aparente presión de nadie.

-El presidente turco, acuciado por la mengua de su ejército, ha hecho un llamamiento a la población para que se inscriba de forma obligatoria, con la consiguiente desobediencia pasiva de la mayor parte de la población y culpa a las redes sociales de estos hechos.

-La comunidad médica está hablando ya de una epidemia. Muchos expertos parecen relacionar todos estos hechos, no casuales, y que se suceden en todos los países, con un virus tremendamente contagioso que parece estar infectando a toda la humanidad. La extraña enfermedad que produce una infección, conocida como “Utopacifía”, tiene efectos en el comportamiento de las personas infectadas, que las sume en un pacifismo extremo, una conducta dócil y servicial que sorprenden a sus familiares y las personas de su entorno, pues no saben cómo reaccionar ante los cambios que se realizan en el enfermo.


-Tras la dimisión de su cargo del presidente de la república francesa y de su primer ministro la semana pasada, ambos contagiados, según parece por el mismo virus, la OMS ha dado la voz de alarma e insta a las farmacéuticas que investiguen al respecto, pues no se sabe hasta dónde puede llevar este mal al que científicamente se le ha dado el nombre de: “SPEA”, (síndrome de la pusilanimidad extrema adquirida).  

-Los expertos no se ponen de acuerdo en catalogar dichos efectos como enfermedad, y no todos relacionan el virus con las actitudes pacifistas. EEUU y otros países de la OTAN, señalan que puede ser un seguimiento viral de algún mensaje en las redes, que haya calado de manera radical en la sociedad mundial, cansada de tanta violencia. Otras voces, como el presidente de Rusia, y algunos políticos de signo nacionalista o de extrema derecha de Europa,  se atreven a indicar que bien puede ser una nueva arma que solo pretende desarmar a las naciones, para ser invadidas por algún ejército secreto de terroristas. 

-Por otro lado, líderes de países de todos los continentes se reúnen con carácter urgente para evaluar la situación y decidir qué medidas tomar. La reunión tiene lugar en un lugar secreto y bajo estricto control policial y médico. Según fuentes confiables en el lugar de la reunión, coinciden líderes de las principales potencias aliadas, jefes de la inteligencia de estas, junto a ministros y jefes de estado, gobierno y militares de todo el mundo, de los que aún no han sido infectados por el SPEA, junto a expertos de la OMS, FMI y otras agencias de la ONU. Se espera que de esa reunión salgan medidas a tomar y soluciones para esta pandemia que amenaza a toda la población mundial.



Cumbre  de alto nivel. Lugar: Desconocido.




Tras muchas discusiones y controversias, toma la palabra el profesor Brunk, uno de mejores epidemiólogos del mundo.


Profesor Brunk: Siento decirles, señores presidentes, jefes de estado, ministros y ministras que se han dignado a venir, que creemos que llegamos tarde a esta cumbre. Pensamos que el alcance y la peligrosidad de esta epidemia, ha sido infravalorada por todos nuestros gobiernos. Al principio la enfermedad, por llamarla de alguna manera, tenía unos síntomas tan inocuos, que apenas se tuvo en cuenta su repercusión y no se tomaron medidas para solventarlo. Siendo que los principales síntomas tenían que ver con un estado de relajación y tranquilidad, y dado que la persona podía seguir haciendo vida normal, no se profundizó más.

Director de la CIA: Profesor Brunk, usted nos mete a todos en el mismo saco, nosotros nos pusimos en alerta en cuanto fuimos informados de los primeros casos, no generalice. Además, está claro que esto puede ser un sabotaje viral, los primeros casos se dieron en el ejército y en las zonas calientes, donde teníamos misiones importantes que realizar.

Profesor Brunk: Se equivoca señor, Director de la CIA, los primeros casos documentados se dieron en una cárcel de Bogotá,  Colombia, una de las más violentas y peligrosos del mundo. Y ahora las investigaciones se centran allí, pues se sospecha que se pueda tratar de alguna sustancia ingerida por los presos en aquel penal. El caso es que es posible que sea el primer caso documentado, pero no donde se inició, pues no se ha investigado los cambios en la sociedad civil, tan solo en los grupos donde los efectos son más notables, cárceles, soldados, guerrillas y barrios marginales. El suceso antes mencionado de Colombia, llamó la atención, pero cuando ya se había extendiendo a los guardias de la prisión, a sus familias y posteriormente a la policía. Pero ahora sabemos que en otros puntos calientes de aquel país también se dieron casos. Por poner un ejemplo, las guerrillas de las FARC, se adelantaron en la entrega de armas paulatina que habían acordado con el gobierno y a eso apenas se le prestó atención. 

Presidenta de EEUU: Profesor, es verdad que afecta más a los hombres, porque en esa coyuntura, se podrían sustituir a soldados masculinos por mujeres.

Profesor Brunk: Me temo que no, señora presidenta. Efectivamente se creía que de alguna manera el efecto era más notable en el caso de la población masculina, hasta creímos en un momento que la enfermedad repercutía en los niveles de testosterona, ya que los hombres afectados se sentían más sensibles, se tornaban mas sentimentales y sobre todo menos violentos, hasta el grado de convertirlos en seres exageradamente serviciales, pacíficos y pusilánimes, de ahí el nombre que se eligió para este mal. Pero ahora sabemos que las mujeres también lo padecen y, ya que en algunos casos, en ellas los efectos no son tan llamativos, es más fácil que estas lo propaguen a sus hijos y esposos. Es más, se está estudiando la posibilidad de que el origen esté precisamente en una prostituta que mantuvo relaciones con un preso en la cárcel de Bogotá. En aquel penal se investigó a todos los presos y solo uno que tuvo un bis a bis con esa mujer afirmó haber notado cambios en su conducta antes de dicha relación.

Primer ministro Inglés: Nosotros hemos aislado a los soldados no afectados, pero aún así, surgieron brotes en los campamentos bajo cuarentena positiva, hasta dos meses después, lo cual nos hace dudar en cuanto al tiempo de incubación que tiene el virus. Si es que se trata de eso, algunos expertos de mi país también lo ponen en duda.

Profesor Brunk: Realmente no lo sabemos, es posible que entre estas paredes blindadas, algunos de los que estamos aquí ya estemos contagiados y no lo sabemos, pues aún no hemos desarrollado la enfermedad. Créanme, estamos ante una de las plagas más virulentas y contagiosas que ha vivido la humanidad y aún no sabemos cómo tratarla, ni como se contagia.

Ministro de asuntos exteriores español: En primer lugar, ruego disculpen la ausencia del presidente electo de mi país, creemos que está afectado y le hemos obligado a descansar. El asunto que estamos tratando creo que nos supera…

Primer ministro inglés: Perdone que interrumpa señor ministro, ¿cómo saben que está infectado su jefe de gobierno?

Ministro de asuntos exteriores español: Bueno, digamos que empezó a tomar decisiones no del todo coherentes, quería liberar prisiones, conceder indultos a terroristas, por otro lado buscaba llegar a acuerdos pacíficos con nacionalistas de varias comunidades y otro tipo de asuntos que competen a la soberanía y son por tanto secretos de estado.

Presidenta EEUU: Vaya, cuanto lo siento señor ministro, algo parecido le sucedió al gobierno en pleno del Canadá, por ello solo el jefe del ejército se encuentra aquí. Pero siga señor ministro, continúe con su exposición.

Ministro asuntos exteriores español: Gracias, señores y señoras, presidenta. Como iba a diciendo, a mi modo de ver, el mundo entero parece abocado a caer en esta plaga y más que buscar soluciones ¿No piensan mejor que nos centremos en el tratamiento? Tengo además una pregunta para el profesor Brunk. ¿Cree que los efectos en las personas serán pasajeros o remiten los efectos con el tiempo? Y si es así ¿Cómo debemos proceder para evitar que toda la población se vea afectada?

Profesor Brunk: Me temo que los efectos son de muy larga duración. Como dato les diré que los afectados en Bogotá, a los que se hace un continuo seguimiento, continúan mostrando la misma actitud, no ha cambiado un ápice su manera de pensar y actuar pacifista, altruista y benevolente. El gobierno decidió, tal como se ha hecho en otros países, proceder a un indulto general y ha vaciado las prisiones. Yo por mi parte veo muy arriesgado esto, por cuanto son elementos infectados que podrán hacer que eso se convierta en una epidemia fuera de control.

Jefe del ejército de Canadá: En línea con lo que ha apuntado el ministro español, ¿cuándo cree que se podrá tener una vacuna? Y si no tenemos fecha cercana, ¿qué se puede hacer para proteger a la población de este dañino mal? ¿Hay forma de saber quien está infectado antes de que se desarrollen los síntomas?

Profesor Brunk: Por el momento no, es difícil, pues la enfermedad se desarrolla en varias partes sensibles del cerebro, se cree que en la unión temporoparietal o en el “cortex orbitofrontal”,  incluso algunos apuntan a parte del cerebelo, la realidad es que estamos en pañales en lo que tiene que ver con esta enfermedad, y no contamos con la colaboración de los mejores expertos, ya que muchos de ellos, se niegan a catalogar esto como un mal o enfermedad, más bien lo llaman efecto analgésico mental saludable.

Director de la CIA: ¡Cómo lo cataloguen o quieran llamarlo sus colegas no nos importa! Lo que nos preocupa de verdad es que nuestros ejércitos estén menguando, que algunos gobiernos estén haciendo la vista gorda o mirando para otro lado, tal vez por algún secreto interés o vaya a saber por qué, pero el caso es que la mayoría de estos no han asistido a esta cumbre, por no querer darle la importancia que esto merece. Ya eso los convierte en sospechosos de conocer la fuente de este brote de utópico pacifismo.

Presidente Ruso: Sugiero que se aíslen a los soldados de cada país, junto con los mandos importantes que no estén infectados, para proteger al menos una representación de la seguridad, pues tenemos sospechas bien fundadas de que se trata de una trampa de los extremistas y terroristas que pretenden dulcificar y atontar a nuestros ejércitos y poblaciones para luego invadir o realizar algún maléfico plan. Se debe informar a la población del peligro de la enfermedad, los medios deben hablar de los daños y los sufrimientos de quienes padecen el mal, y para nada debemos mostrarlo como un bien, pues estamos seguros de que no lo es.

Profesor Brunk: En eso radica la cuestión señores ministros y presidentes, lo más preocupante es que la población en general no se siente inquieta por padecer el mal. Todo lo contrario, la gente que lo padece afirma sentirse feliz como es, agradecida de sufrir los cambios de personalidad, y los que le rodean también se sienten mejor y buscan contagiarse de ese espíritu de optimismo, pacifismo y buena voluntad. Y eso significa que no podríamos convencerlos para vacunarse, si con ello les privamos de eso que ven como un beneficio.

Presidente de Corea del Sur: Pues con más razón, nosotros apoyamos las tesis del presidente ruso y del jefe de la CIA. Sugiero que se debería manipular la información que se filtra a la población, alertar a la los ciudadanos, pues si esto resulta ser una maniobra de algún grupo terrorista o alguna nación enemiga, estaríamos ante un peligro mundial. Nosotros tenemos como vecinos a Corea del Norte, donde no se informa caso alguno de contagio. ¿No podría ser obra de ese oscuro gobierno?  

Presidente de Costa Rica: En primer lugar quiero informar que mi país ha querido estar representado aquí, no porque considere esto un problema, me uno a todos aquellos que no han querido venir por ver las ventajas que este asunto tiene para la convivencia pacífica de nuestros pueblos, es un tema que creo que no se está valorando adecuadamente. Mi país lleva sin ejército muchos años y nos hemos visto afectados también, pero lo hemos notado en el último informe del índice de delincuencia, el más bajo en dos décadas. Yo por solidaridad, apoyo a aquellos que no han querido asistir, pues para lo que se está escuchando aquí, me resulta vergonzoso que se considere un problema que la gente se pacifique y se conviertan ciudadanos felices.

Jefe del ejército francés: Ustedes no pueden entender esto, son un país pequeño, con problemas pequeños. Pero Francia, y Europa en general no pueden verse avocadas a este grado de inseguridad. El terrorismo aún sigue siendo un peligro en nuestras ciudades y si corren los rumores sobre miles de soldados que causan baja, es muy posible que los terroristas cobren fuerza. Nuestros índices de delincuencia llevan muchos años bajos, más que los de cualquier país de Sudamérica, pero eso no significa que no se necesite un ejército que precisamente asegure esa situación. Tal como ha pasado con Rusia y EEUU, nos hemos visto obligados a replegar las tropas que disponíamos en Siria, Iraq y Afganistán por las deserciones y ahora no sabemos qué hacer con tantos soldados desmovilizados y sancionados. 

Presidente de Costa Rica: Pero no es cierto, general, que se están dando casos de terroristas arrepentidos. También se sabe que miles de activistas del Estado Islámico están abandonando sus misiones. ¿Eso no lo considera una noticia positiva?

Presidente de Rusia: Aparentemente, pero es muy posible que los del DAESH se estén replegando para evitar la derrota absoluta, a fin de recuperar y reorganizarse, y sospechamos que ellos pueden estar detrás de este virus, tal vez hayan estado haciendo uso de armas bacteriológicas secretas. Tenemos imágenes de grupos atacando con mascarillas, así que algo tal vez sepan sobre este asunto.

Primer ministro de Japón ¿Y qué me dice de Corea del Norte? A mí, como al presidente de Corea del sur, me preocupa más que no tengamos informes de utopacifía en ese país.

Ministro de asuntos exteriores de China: Según nuestras fuentes, y no hemos querido hacer saber esto hasta ahora que lo hemos confirmado, también está ocurriendo en Corea.

Presidente de Corea del sur: ¿Cómo lo saben? Nosotros seguimos viendo soldados en la frontera y permanecen en sus puestos como todos estos años, no hemos observado cambios notables.
Ministro asuntos exteriores de China: Si se fijan bien, se darán cuenta que los soldados apostados en la frontera, no son de verdad, son realmente figurantes de plástico que el gobierno, por temor al sur han clocado para aparentar normalidad, pero están verdaderamente muy preocupados, porque en estos últimos meses han desertado cientos de miles de soldados, que ya no temen las represalias. Nos han pedido ayuda en ese sentido. Por supuesto nosotros no podemos ayudarles, estamos sufriendo miles de bajas diarias.

Representante general de la ONU: Nos alegra su sinceridad y el que haya compartido dicha información señor ministro chino, eso es casi la mejor noticia que hemos escuchado esta tarde, por cuanto diluye las sospechas que contra esta nación se tenía. Pero puesto que no sabemos hacia donde nos encamina esta plaga, puede que al principio los efectos sean populares, a todos nos gusta la paz, pero también puede que después, como algunos expertos vaticinan la enfermedad anule otros aspectos de la personalidad, por ello es necesario prevenir y proteger a la población de alguna manera práctica. A la vez puesto que por lo que se está observando esta plaga no respeta fronteras, por muy cerradas que estén, insto a todos los países miembros a que no se aprovechen de la debilidad del vecino y no se intenten colonizar territorios en litigio, más que nunca luchemos por la paz, ahora que lo tenemos más fácil. Sabemos que otro de los efectos constatados de este mal es hacer que las víctimas sean excesivamente sinceras y no sepan guardar las apariencias, ni respeten la diplomacia y dejan de velar por la protección del estado ante todo, esto no cabe duda puede acarrear muchas dificultades entre los países. 

Directora del FMI: Quería, si me permiten sus señorías, apuntar a una de las cuestiones que nadie ha mencionado hasta el momento y que sin embargo resulta de suma importancia señores y señoras ministros, esta es la repercusión que esta situación pueda tener en el deterioro de la economía. Los grandes bancos me están haciendo llegar la seria preocupación sobre el sector del armamento, su caída en las bolsas está haciendo tambalear economías de varios países importantes. Siendo realistas y sinceros, todo el mundo necesita a los ejércitos y que estos estén bien pertrechados y equipados tecnológicamente. Si ahora se paralizan, podemos vernos abocados a una nueva crisis sistemática que haga caer una tras otra las principales economías y arrastre con ello a todo el mundo. Debemos hacer algo urgente si no queremos vernos abocados a otra situación financiera crítica nueva y ahora sin una salida clara.



Reunión ecuménica urgente en el Vaticano

Los miembros de las diferentes religiones del mundo se reunen en un congreso extraordinario para abordar la problemática a la que se enfrentan por causa de los muchos clérigos y líderes religiosos afectados por la plaga que de repente sufren ataques de sinceridad poniendo en peligro las bases de sus ideologías. 



Representante del Vaticano: La razón por la que les hemos convocado a esta reunión como representantes de las princpales iglesias y confesiones religiosas, es por la preocupación común que tenemos todos los clérigos, pastores, patriarcas, rabinos, imanes y sacerdotes en relación a los cambios repentinos que se están produciendo en la sociedad y que por alguna razón desconocida están poniendo en peligro las bases de nuestra religiosidad. Hemos escuchado como algunos párrocos y obispos, que en un repentino arranque de sinceridad han empezado a animar a sus feligreses a abandonar las iglesias aludiendo que estas no están haciendo lo que deberían hacer, ni enseñando lo que deberían enseñar. Creo que esto está ocurriendo a nivel mundial y es nuestro deber proteger y salvaguardar nuestros valores regiosos. Estamos ante una plaga muy dañina, por cuanto corrompe la mente de cuantos afecta. Si, es verdad que tenemos que reconocer que mejora la conducta de las personas, pero las confunde y transtorna con ideas muy perjudiciales para nuestros intereses y si esto no lo detiene alguien, acabará vaciando nuestros templos, iglesias, sinagogas o mezquitas. 




Representante del concilio general de Iglesias evangélicas y pentecostales: Constato todo lo que acaba de mencionar el nuncio del papa, en nuestro caso, estamos sufriendo un vituperio terrible, miles de pastores hablando contra los dones milagrosos que en nuestras confesiones realizamos, lanzando acusaciones de fraude, de robo y engaño con los diezmos y un sin fin de ataques verbales, con educación, pero sin compasión. Estamos perdiendo muchos miembros, tan solo en Sudamérica se cuentan por millones. Sugiero que con rapidez, despidamos a todo clérigo, pastor o maestro religioso que sufra el mal, al primer síntoma y salgamos a los medios a defender nuestras tradiciones.

Representante del patriarcado de Constantinopla: Ruego disculpen la ausencia de nuestro patriarca principal, pero ha tenido que ser removido de su posición al ser afectado por el mal al que se está haciendo referencia, ruego una oración común para que esto se detenga de una vez o termine por derrumbar los cimientos milenarios de nuestras iglesias. 

Imán de la Meca: Aún no compartiendo las ideas con los presentes, abogo por unirnos en común propósito, defender ante todo nuestras sagradas ideas y luchar con todos los medios posibles por acallar a cuanto busque el enfrentamiento, amparándose en una enfermedad mental o en cualquier otra cosa. Debemos presionar a los gobiernos para que velen por el sostenimiento de la religiosidad, al igual que están haciendo esfuerzos por mantener en pié a los ejércitos.    



Y en todas la ciudades del mundo



Desde la celebración aquellas cumbres, los medios de información públicos, procuran hablar de la “Utopacifía”, como una peligrosa enfermedad que se está extendiendo peligrosamente y puede provocar daños irreversibles en el cerebro. Además de seguir el contagio puede provocar el colapso del sistema, alertan a la población de evitar ciertos lugares masificados advirtiendo que no se acerquen a comisarías, cuarteles, puestos militares, bancos, iglesias, mezquitas, templos,  ministerios y cualesquier lugar público si están infectados.

Mientras tanto, y desde que se conoció que la utopacifía era un “mal” contagioso, a través de las redes sociales se empezaron a hacer llamamientos para lo que se dio a conocer como: “hermanamientos pacifistas”.  En todas las plazas, parques y jardines de todas las ciudades del mundo se congregan cientos de miles de personas. Tomando la palabra, ex soldados y militares retirados, antiguos luchadores violentos, ex terroristas y toda suerte de criminal arrepentido, estos cuentan sus experiencias, los cambios que han hecho y la felicidad que sienten ahora por ello. Tras esto, cantan himnos pacifistas y llamados a la paz que algunos anteriores músicos de Heavy metal, electropunk, rap radical y otras tendencias de sonido violento, componen para la ocasión. Y al grito de: “Viva la utopacifía”, miles de personas de todas las edades, razas, sexos e ideologías se abrazan y se dan la mano para contagiarse voluntariamente, en una atmósfera de optimismo, despreocupación, felicidad desbordante y un fuerte sentido de seguridad, como nunca había experimentado la humanidad en toda su historia.




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Un año después de aquello, todo el mundo había sido afectado por la epidemia, los políticos habían abandonado su puesto, los ejércitos habían desaparecido de la faz de la tierra, pues se olvidaron las luchas por el poder y las armas habían sido desmanteladas y recicladas en herramientas de trabajo y otro tipo de artículos necesarios. Policías y otros representantes de la autoridad dejaron de tener sentido. Las grandes empresas, bancos y todos los poderosos de las finanzas abandonaron su posición, entregando sus posesiones y compartiendo sus bienes con otros. El dinero incluso dejó de tener valor en la nueva sociedad, pues la gente quería compartir todo con todos y no veían la necesidad de acumular más de lo que necesitaban. En realidad todos querían servir unos a otros, nadie buscaba postularse como mejor, ni superior. La sociedad empezó a trabajar en unidad, cooperando en la construcción, manutención y cuidado de las nuevas ciudades y sociedades, en armonía con la pacífica visión de los nuevos hombres y mujeres de un mundo dominado por la utopacifía. _
                 


¿Está el mundo abocado a una deflación?



¿Qué es la deflación? Todos hemos oído hablar de lo contrario a este efecto económico: la inflación. Esta situación que nos es tan familiar, nos lleva a quejarnos de que cada vez cuesta llenar mas la cesta de la compra, y es que una inflación descontrolada, no es otra cosa que cuando la vida va subiendo y cada vez es más difícil llegar a fin de mes, por mucho que suban los sueldos, nunca nos alcanza con lo que ganamos.

La gente de a pie asume que eso es muy malo para su economía y no le falta razón, sobre todo lo pueden atestiguar aquellos que han vivido épocas en distintos países donde la inflación galopante hacía que de un día a otro algunos productos básicos subieran hasta un 30% o más.

Pero la deflación, es todo lo contrario, es decir, la caída de los precios de las cosas, bienes, alimentos, suministros, etc. Algunos afirman que la deflación es síntoma de exceso de oferta y falta de demanda. No obstante, parece tener mejor prensa entre le gente corriente. Casi nadie opinaría que eso pudiera ser peor que la inflación, pues si todo baja, más compramos y ante la crisis que se ha vivido, ha sido el respiro de muchos para poder seguir comprando.

Sin embargo, la deflación lejos de ser una solución, es una espiral mortal que solo conduce al desastre y a un hundimiento y colapso de una economía de mercado tal como está estructurado el sistema de cosas actual. Una situación de caída de precios, de seguir así, podría convertirse en insostenible, no solo para la economía, sino para la ecología y el sostenimiento de la vida en el planeta.

¿No es esta una conclusión demasiado pesimista o fatalista? De ninguna manera, intentaré resumirlo poniendo dos ejemplos sencillos.

El primero afecta directamente a la economía base, la de andar por casa, si bien al principio la bajada de precios puede ayudar a solventar la maltrecha economía de una población en crisis, pronto esto mismo se convierte en la pescadilla que se muerde la cola. Porque resulta que los precios bajan, y esto se hace, obligado por las circunstancias, por la falta de consumo, por la llamada competitividad, que fuerza a las compañías a bajar los precios de los productos para competir con mercados de otros lugares más baratos. En la mayoría de los casos esto se está llevando a cabo bajando costes de producción, ¿Cómo? Por medio de dos caminos, el primero: Forzando a los suministradores de materias primas a bajar sus márgenes, una forma de ahorro, que compensaría algo las pérdidas. Pero esto ha provocado que muchas empresas dedicadas a suministrar estas materias primas estén llegando a la asfixia, por vender sus materias a mínimos insostenibles. Por ejemplo, pensemos en una situación real y común: Las grandes superficies empiezan a bajar los precios de ciertos productos básicos, como la leche, lo hacen, obteniéndola de mercados más competitivos y si los gobiernos tratan de imponer restricciones a la importación, lo logran presionando a los productores a venderles por debajo de los costes, lo cual lleva casi a la quiebra a toda la industria lechera. Por otro lado, sucede que en otros sectores base, en los que para fabricar cierto producto de consumo se quiere bajar los costes, esto solo se consigue reduciendo la calidad o vendiendo por debajo del costo de producción. Esto mismo se ha visto en casi todo producto agrícola, que por causa de la industrialización de los alimentos está creando situaciones económicas insostenibles en el campo, pues los costes para mantener las cosachas o alimentar el ganado es superior al de la venta de sus productos en el mercado.

Otra salida a la que las empresas se han visto obligadas, es a bajar el sueldo de los trabajadores, y esta es una realidad en la mayoría de los países desarrollados. Y no solo en las empresas pequeñas, también las grandes compañías. A menores sueldos, menores las cuotas de impuestos que el trabajador paga, las cotizaciones a la seguridad social baja, y los gobiernos pierden liquidez. La crisis ha llevado a muchos gobiernos a bajar los salarios base generales, las pensiones y los salarios de los funcionarios, esto último para hacer frente al déficit del estado. Pero esa bajada de los salarios de los trabajadores, más que una solución, es añadir más presión al problema, pues conlleva a la larga un empobrecimiento de la población y por tanto una bajada del consumo y de nuevo que el estado reciba menos en impuestos.

Pronto se demuestra que una deflación forzada como esta solo consigue una degradación de la calidad de los productos que se compran, pues para abaratar costes, se empieza a bajar calidades y al reducir personal, las pruebas y demás controles de calidad se reducen al mínimo. Se empieza a comprar productos de usar y tirar, ya no vale la pena reparar nada, los talleres de reparación cierran y la espiral sigue. Resulta que se bajan los precios, pero como los sueldos lo han hecho de una manera más acentuada, no se reactiva el consumo, y entonces vuelta a empezar, más bajada de precios para intentar incentivar, pero de nuevo a costa de sueldos, materias primas, calidades, márgenes de beneficio y así sucesivamente.

Algunas marcas para bajar costes empezaron a trasladar sus fábricas a países donde la mano de obra es más barata, como países del oriente y del pacífico, creando un vaciado laboral en occidente.. El segundo paso fue empezar a saltarse a importadores y otros intermediarios, lo cual está creando ventas paralelas a precios infinitamente más baratos que los que se pueden conseguir en tiendas o comercios tradicionales. Por otro lado, y en esta misma línea, la irrupción de internet como medio para comprar y vender, ha dado lugar a un fenómeno hasta ahora nuevo, cualquiera puede comprar a precios de fábrica sin salir de casa. Grandes multinacionales como Amazon, ebay, Ali Express y otras están bajando sus precios en internet, comprando directamente a los canales de fabricación, vendiendo al coste, aprovechándose de sistemas de control casi imposibles de aplicar. Algunos se han aprovechado de esta situación para colocar productos en la red a precios imposibles ara las pequeñas y medianas empresas del comercio, obligando a estas a vender con márgenes imposibles para su sostenibilidad. Eso ha significado que ya se esté hablando que el comercio minoritario está abocado a su desaparición en los próximos años de seguir esta tendencia.  

Pero a nivel de macroeconomía también se nota esta deflación y sus dañinos efectos. Se hablaba cuando la crisis empañaba el futuro de las economías occidentales, que China, el gigante asiático era un ejemplo a seguir, pues parecía ir viento en popa, con crecimientos por encima del 7%, cuando la mayoría de las  grandes economías lo hacían alrededor del 1% o simplemente estaban en recesión. Ya dijimos que casi todos los fabricantes se han volcado en aquel país para seguir produciendo y seguir siendo competitivos, esto ha provocado una situación peligrosa. 

Peligrosa no solo para los países de occidente, sino para todo el mundo. China es un inmeso país, pero carece de muchas materias primas básicas para el mundo electrónico en el que vivimos. En otros casos si tiene los materiales, pero son insuficientes para el extremada demanda que este mundo consumista requiere. Al principio estos compraban a mansalva materias como, el acero, niquel, cobre, el coltán por poner un ejemplo se han convertido en elementos con tanta demanda que ha provocado un mercado ilegal en algunos casos, criminal en otros.


El gobierno Chino se ha esmerado en conseguir dichos recursos al precio más bajos posible, en algunos casos saltándose la legalidad internacional, en otros comprando directamente algunas de las minas en los países de origen o alimentando mercados como los del cobre. (Es muy conocido el vandalismo en el robo de cobre para venderlo, es el mercado chino el que más solicita ese tipo de cobre refinado) En África se han hecho con grandes extensiones de terrenos para explotar y extraer el preciado coltán, explotando a los trabajadores locales en un oscuro negocio que está matando a miles de personas.  

Pero los efectos en la economía china no se han hecho esperar. Desde que se inició la crisis, la caída del consumo afectó directamente a países exportadores como China, ellos han seguido produciendo más y a menor precio para incentivar dicho consumo, el gobierno chino incluso subvenciona de alguna manera los costos de envío de productos desde su país. De tal manera que algunas fábricas hasta se están saltando a los intermediarios y venden en internet de forma directa. Un producto comprado por un europeo a un suministrador asiático en internet, puede llegar a costarle apenas unos pocos euros, en algunos casos portes gratis, independientemente del precio del producto. Lógicamente, ante tal competencia, ningún comercio minoritario puede competir, pues parece que sale más caro mandar un objeto de Madrid a Barcelona, que traerlo directamente de China con los portes prácticamente gratis.

Claro, no existen milagros en este tipo de cosas, lo que se ahorra por un lado, se gasta por otro. Y en China se están viendo las consecuencias de su política de agresivas producciones y ventas a precios sin competencia, por debajo del coste de producción. Su déficit se ha disparado en los últimos años hasta límites que según algunos expertos será difícil de asumir. Resulta que la deuda externa del gigante asiático, pese a ser el país que más exporta de todo el mundo, ha pasado de un 148% del PIB, que ya era elevado en el año 2007, a un 237% del PIB en el 2016. ¿Esto qué significa? ¿Por qué se ha endeudado tanto un país que vive de las exportaciones?

Sencillamente es causa de la deflación que ellos mismos han promovido y provocado a nivel mundial y sobre todo en internet. El gobierno chino ha subvencionado portes, impuesto aduaneros y otras costas que hacen que los productos que exportan otros países fabricantes sean más caros, pero lo han hecho a costa de que el país tenga un déficit presupuestario inmenso, aunque sus datos económicos por su extraño sistema sean realmente opacos y probablemente amañados. Por otro lado ese déficit también está siendo provocado porque si bien exporta bienes a todo el mundo, importa materias primas a un precio superior al que luego las vende, provocando un desequilibrio importante entre el dinero que entra y el que sale, mientras los sueldos se mantuvieron a nivel de esclavitud las cosas más o menos funcionaran, pero según la sociedad china despierta y exige más derechos, a parte de las reclamaciones del exterior, esto significa que no pueden acudir a bajar más los sueldos para ajustar los precios, ya es imposible, solo les queda bajar los precios artificialmente. De alguna manera China en realidad está vendiendo sus productos por debajo de lo que le cuesta producirlos. Y eso solo puede conducir al desastre. 


Por otro lado, la acumulación de materias primas que China reclama para sí, está siendo culpable de la degradación del planeta. Las decisiones que el estado chino está tomando para compensar el bajo beneficio de sus exportaciones y el retroceso de estas forzado por la crisis mundial, van encaminados a incrementar el consumo interno, de nuevo, bajando los precios y facilitando a sus súbditos obtener más productos nacionales, pero a costa de llevar al planeta al agotamiento. No es ninguna exageración decir que si cada ciudadano chino accede a los productos que cualquier occidental obtiene y se convierte en un consumista a nivel de un norteamericano medio, se necesitarían cuatro planetas tierra para suministrar lo necesario para abastecer los supermercados y grandes superficies abarrotadas de productos de toda clase. Algunos dicen que es injusto que la gente no pueda acceder a la tecnología que está al alcance de cualquier occidental, pero el problema no es de derecho a tener o no. La cuestión es que lo que se consume en algunos países desarrollados está desmesuradamente por encima de las posibilidades del planeta. Ecológicamente no es sostenible esta senda, e incentivar el consumo no es precisamente la mejor solución. ¿Cuál es entonces? ¿Subir todo para que resulte alcanzable solo para los super ricos, para una minoría millonaria? Tampoco es justo, ni es la solución. El problema radica en el formato de sociedad, en el sistema económico y comercial que tenemos, sencillamente está agotado y se requiere un cambio radical a nivel mundial, un cambio que lógicamente poco están dispuestos a asumir.

La cuestión no es ni política ni económica, sino de mentalidad, de educación, de que la sociedad humana se convierta en una sociedad en armonía con su propósito en la tierra y asuma que somos una pieza más en un engranaje que debe funcionar. Si no se produce ese cambio, el único camino sería el que maneja Stephen Hawking, quien vaticina que obligatoriamente el hombre acabará abandonando la tierra, pues esta está abocada a la degradación y al agotamiento. Yo creo que el universo nos espera, es suficientemente grande como para que descubramos nuevos horizontes, pero no necesariamente porque arruinemos nuestra tierra, esta seguirá siendo nuestra casa, pues yo creo en un final feliz.


Amor imposible




Oliver, cansado pero con ilusión, llega al lugar indicado, el papel manuscrito no miente. Diligentemente, aunque deteníendose con la mirada ante todo lo que a sus ojos llama la atención, se encamina a la tercera calle, presentándose en el lugar donde, tras años de penosa búsqueda, encontrará a la persona que su alma anhela. 

Nada más llegar, su mirada queda clavada en el nombre que aparece correctamente tallado en aquel marmol gris. Entonces empiezan a lloverle nostalgias del pasado, añoranzas perdidas de amores secretos, recuerdos de esa primera experiencia que le convirtió en hombre. Lentamente, saca del bolsillo de su chaqueta un documento que de manera pausada, va desdoblando. Una vez termina de hacerlo, tras un leve carraspeo de garganta, empieza a leer en voz alta su contenido:

Alicia, hace quince años nos separaron. El mundo entero se opuso a nuestro amor, acusándome de ser joven y a ti de perversión. Nadie entendió lo nuestro, no pensaron en mi sufrimiento, ni escrutaron en tu sentir.

-¡Es un amor imposible! –Me dijeron– más para nosotros, era verdadero amor.

-¡Estás loco, ella es mayor! –Me repitieron– ¿Entiende acaso el amor de edad? –Me preguntaba yo, sin que nadie me respondiera, solo tú.

Nos quisieron distanciar para siempre. A mí, enviándome lejos y a ti encerrándote injustamente en aquel centro de reclusión, acusada de algo que cometimos los dos. El día del juicio prometí esperarte, mientras tú llorabas desconsoladamente. Esas lágrimas que brotaban de un rostro abatido por la injusticia, me partieron el corazón, pero a la vez me animaron a seguir luchando por conseguir la libertad de volver a estar contigo.

Ahora ya tengo los treinta, como ves, te he alcanzado vida mía. Llevo todo este tiempo buscándote, preguntando por tí en todos los centros penitenciarios, hospitales psiquiátricos y, por fin, alguien me informó de tu paradero, por eso estoy aquí.  Ahora, solo esta lápida nos separa, la que te guarda desde que desapareciste, hace ya dos lustros, ahogada por la presión insoportable del sistema que se opuso a lo nuestro. Yo tenía quince, tu veinticinco, una barrera inflranqueable en este mundo que hipócritamente acepta el amor de un hombre con una adolescente, pero no al contrario. 

La última vez que hablamos prometimos esperarnos, veo que tú lo has hecho, y a mí aquí me tienes. Ahora la edad no sería una barrera, otra es la frontera que nos separa, pero nadie puede evitar ya que sigas siendo mi amor y te visite cuantas veces quiera. Porque antes solo supe que fui tu alumno, ese que se enamoró de tí, y ahora ya sé seguro, que yo fui también, tu único amor._



Inocente




Tengo el presentimiento de estar a tan solo unos minutos del final de mi vida, y esta es una premonición basada, no en un abstracto poder extrasensorial que yo posea, ni en ninguna clase de presagio adivinatorio, sino en la constatación que da el conocer por boca de la persona que desde hace años custodia mi vida, de que se va a proceder a mí ejecución. 

Si, tras una larguísima espera, estoy viviendo los últimos momentos en este corredor de la muerte. No sé por qué le llaman así, dicen que porque las celdas que conforman esta sección de la prisión federal están organizadas y preparadas para llevar directo a la muerte a los que aquí se alojan. Sin embargo, algunos nos hemos pasado casi la mitad de nuestras vidas encerrados aquí, entre nueve metros cuadrados de hormigón, sin derecho a compartir con los demás compañeros presos, sin poder apenas tener contacto con el exterior, aislado y alejado de todo lo que sucede ahí afuera. Muchos la consideran una tortura, pero esta ha sido mi vida en los últimos años, fuera de aquí apenas recuerdo cómo se vive y realmente no deseo que esto acabe así.

A menudo, en todos estos años me han realizado exámenes psiquiátricos regulares por si padezco el síndrome del hombre muerto, como le llaman por aquí, pero nunca he sentido que haya perdido la cabeza, ni tampoco tengo ganas de morir. Tampoco me he convertido en un iluminado, como otros, que de repente dicen recibir a Cristo, escuchan “voces del señor”, o cosas por el estilo, yo no. Me siento lúcido como el primer día, he intentado que la vida extra que me ha proporcionado esta larga espera no haya sido en balde, he aprovechado bien mi tiempo, he leído todo libro que ha llegado a mis manos, y he escrito varios, que espero que tras mi muerte sean publicados. Ni siquiera tendré el derecho de disfrutar de la satisfacción de saber que alguien me lee, pero no me importa, estoy seguro que alguien lo hará y sabrá valorar lo escrito por un muerto. Ayer rechacé la visita del vicario de la prisión, que pretendía darme la extremaunción, y lo he hecho, no porque yo sea ateo, sino porque no creo en él. Si realmente representa a un Dios de amor, haría todo lo posible por librarme de esto y no estaría confabulado con los poderes haciéndole el juego y pretendiendo liberar algo tan impreciso como mi alma.

       Lamentablemente para mí, la frialdad con la que he llevado este tormento me señala como culpable y encima, no arrepentido. No haber querido declararme esquizofrénico o con mentalidad psicótica o doble personalidad, como mi abogado quería que hiciera en aquel juicio, fue un error según él, pero era la verdad, nunca he estado loco, ni tengo ninguna clase de desviación mental, ni desdoblamiento de personalidad, yo era como era y ahora soy como soy, inocente.

         Sencillamente no tuve cortada creíble que me librara en el juicio, y las imágenes de la grabación que las cámaras registraron, hasta a mi me confundieron, ese rostro era idéntico al mío, aunque no era yo. De hecho, si no fuese porque estoy convencido de mi inocencia, y si yo hubiese sido el juez, es hasta posible que me hubiese declarado culpable, pero mi conciencia tiene claro que yo no fui el que cometí ese terrible crimen. Es verdad que en mi vida no he sido del todo honrado, de eso me arrepiento. Tenía amistades que no eran las mejores, cometí ciertos robos que me castigaron mentalmente, tanto que hasta devolví en más de alguna ocasión las mercancías robadas, eso ninguno de la banda lo sabe y nadie me cree cuando lo cuento.


Lo que si confieso es que todo lo hice por ti, tú eras la chica del grupo, aquella muchacha que con un solo guiño me conquistó y me llevó a arrastrarme detrás de ti como un perrito faldero. Pequé de ingenuo pensando que hacerme el gallito contigo me acercaría y me haría ganar puntos. ¡Qué equivocado estaba! ¿De qué me sirvió tanta actuación? Vale que te conseguí por un día, pero luego te perdí para siempre. Más no te culpo de nada, ni siquiera del hecho de que declararas que yo formaba parte de la banda y que ese día participé de un robo. Te equivocaste de fecha, lugar y de todo, pero reconozco que eras muy despistada. Más culpable fue aquel repugnante hermano tuyo que te manejaba a su antojo y que estoy seguro fue quien cometió el asesinato. Cuando nos vimos en el careo, me hubiese gustado decirte: Cariño, yo no estuve allí, ni tú. Pero no tuve valor, las amenazas me retuvieron, no porque temiera por mi vida, sino por la tuya, y eso tuvo suficiente peso para firmar mi culpabilidad. De nada sirvió reafirmar que no conocía a aquel pobre hombre inválido, y que ni siquiera tuve oportunidad de verle.

Ahora aquí estoy, a pocos minutos de decir adiós a este mundo y ni siquiera, como último deseo, me conceden el derecho a despedirme personalmente de ti. Según me comentan, tú estás encerrada en otro lugar, ni siquiera sé dónde. Aunque realmente ¿qué importa eso ya? Es posible que pienses que ya no existo, o tal vez ahora ni te interese, y eso es lo que más me duele. Al menos moriré sabiendo que pude besar intensamente al único amor de mi vida y pude gozar de tenerte cerca aquel inolvidable día, cuando te entregaste a mí. Aunque aquella misma noche nos separaron para siempre cuando nos detuvieron. Volver a repetir esa experiencia ha sido mi última y única petición, conseguirlo habría calmado mi angustia, y quizás me habría ayudado a afrontar con otra mirada a la muerte, pero esta justicia tan injusta me ha privado de ese consuelo.

En fin, tal vez ya ni me recuerdes, han pasado quince años, los que llevo en este lugar, esperando mi turno, no sabía que para ajusticiar a alguien se tuviese que tardar tanto. Antiguamente, al menos así cuentan los libros, se declaraba la sentencia, se anunciaba el veredicto y hasta se mencionaba la hora de ejecución de la condena. A la hora prevista llevaban al patíbulo al reo, se preparaba el verdugo y se cumplía la sentencia, no daba tiempo ni a pensar. Era inhumano se decía, pues cuántas veces el reo no tenía ni abogado defensor, ni juicio justo, eso critican los libros de historia.


Hoy en este país considerado la potencia mundial, el líder en la defensa de la democracia, las libertades y los derechos humanos, se cometen mayores injusticias, como la que se ha hecho conmigo. La pena capital, una muerte por inyección letal es tan cruel o más que cortarme la cabeza y ya está, ni siquiera tengo derecho a exigir otro tipo de muerte, sino la que ellos impongan, y a esto lo llaman una muerte más humana o civilizada, ¡Al carajo tanta civilización! Y ¿desde cuándo es humano un asesinato?

             Si, porque si se supone que alguien mata a un indefenso con ensañamiento, con alevosía, con el propósito firme de darle muerte, es culpable de asesinato, y esto en mi país, en mi estado, se castiga con la pena de muerte.   Y dicho así, parece justo dar muerte a quien da muerte, la antigua ley de ojo por ojo.

          Y yo me pregunto, si a mi han de matarme, estando atado, sin posibilidad de defenderme o protegerme, o sea, en absoluto estado de indefensión, y haciéndolo bajo un plan establecido, organizado previamente, con un claro propósito de quitarme la vida, ¿Qué es esto entonces? ¿No se debería llamar a esto homicidio premeditado? ¿No se debería proceder a acusar de asesinato al guardia que aprieta el botón que me inyectará el veneno? ¿O será más culpable el juez que manda a ejecutarme, o el gobernador que firma la sentencia? ¿O todos ellos por ser colaboradores necesarios?

           Pero si ellos tuviesen que ser ajusticiados por este hecho, quienes ejecuten ese castigo también cargarían con las mismas culpas y los siguientes que se encargaran de castigar a los castigadores, también merecerían la muerte. Esto se convertiría en un círculo vicioso que llevaría a la humanidad a la extinción. Eso me lleva a pensar que en realidad, nadie en este mundo debe tener derecho a ajusticiar a nadie matándole, por muy culpable que se demuestre este, nadie, pues quien lo haga en el nombre de quien sea, se está convirtiendo en un asesino. En todo caso, el único que debería reclamar ese derecho sería el asesinado, la víctima inicial. Pero no puede hacerlo, como es obvio, ¿entonces qué? ¿Deben quedar impunes y con vida aquellos convictos de asesinato? ¿Pueden pagar con años de prisión, comiendo gratis, durmiendo seguros, viviendo protegidos del exterior los criminales? Desde el punto de vista real, es imposible pagar con años de cárcel la pérdida de una vida. 

                A un violador, pederasta o abusador, se le puede castrar, a un ladrón se le puede obligar con trabajos forzados a compensar lo robado, a un defraudador se le puede requisar todos sus bienes y recuperar así lo defraudado. ¿Pero qué se puede hacer para compensar la pérdida de una vida? Solo alguien por encima del hombre puede realmente impartir justicia en esos casos. Para eso están las leyes, afirman algunos, que están por encima del ciudadano y estas amparan el castigo, quienes la ejecutarían serían meras herramientas, como las manos de la justicia y de las leyes, que actúen en estos casos. Así limpian las conciencias los jueces, verdugos, legisladores  y gobernadores que crean y ponen en práctica esas leyes, pues estas no surgen espontáneamente, ni son naturales, como la ley de la gravedad, o las que mueven el universo. Vivimos y morimos al antojo de unos pocos que crean leyes aquí, las aprueban allá, pero no en el otro lado. Lo que aquí es legal en otro lugar está fuera de toda norma, se considera injusto, inhumano.

Pero me quieren castigar a mí, un inocente que no hizo nada, nunca he utilizado un arma, ni siquiera en defensa propia. Si es verdad que la porté, aquella arma con la que se mató a ese individuo tenía mis huellas, porque la recibí aquel mismo día, se me dijo que como prueba de la confianza que la banda depositaba en mí. Esos hipócritas elogios de tu repugnante hermanito, me convencieron de aceptar aquel envenenado regalo, sin saber que esta me llevaría a recibir esta injusta condena. Por eso sé que fue él quien cometió aquel delito, y un criminal anda suelto, mientras paga su pena un inocente, esto es lo que me voy a llevar a mi tumba, ese rencor que me recome las neuronas.  Es paradójico que con la misma fuerza con que te he amado, odie al que es sangre de tu sangre, pero es así, no puedo evitarlo, si a ti te deseo que alcances pronto la libertad, para él solo pido que le llegue el mismo destino que yo voy a tener.


Con cada paso que oigo de los guardias, me estremezco pensando que tal vez sea mi turno, que vengan a por mí, que mencionen mi nombre y digan: “Arthur, ha llegado el momento”. Es el mismo sentimiento que tuve cuando me trajeron aquí, esos primeros días fueron mi peor tortura, pasé noches casi en vela, despertándome a cada ruido, a cada paso o voz por tenue que fuera, con el temor a que eso significara mi final. Después la vida transcurrió con normalidad y aprendí a vivir encerrado aquí, día y noche, sin ver la luz del día, sin ver el azul del cielo, sin poder sentir la lluvia mojar mi cuerpo, pero al menos viviendo y sintiendo que estoy presente, que existo. Está claro que no puedo presumir de no tener miedo a la muerte, siempre he tenido pánico a morir, ahora pienso en ello con más frialdad, pero solo aparentemente, en realidad el que se me desconecte de la realidad, que deje de ser espectador del tiempo, protagonista de mi ser, es algo que me infunde un pavor descontrolado, un desasosiego que me hunde en la más profunda turbación, le tengo verdadera aprensión a la muerte. ¿Qué será de mi cuando me duerman? Dicen que no duele, pero también me cuentan como muchos se convulsionan, tiemblan, babean, síntoma de que nada de dulce tiene esa muerte. Pero no me puedo negar, nada se puede hacer ya por mí, y aunque no voy a esa muerte como cordero al degüello, si pudiera me escaparía, pero reconozco mi impotencia ante lo que se me viene encima, no existir.

Ahora escucho pasos, parecen dos personas. No, son tres. Oigo el timbreo de llaves, alguien que carraspea, los pasos lentos, firmes, pero como no queriendo llegar. Sonidos que me son familiares, decenas de veces he oído el mismo paso ceremonial. Recuerdo que a veces, cuando se acercan a la celda del elegido, se escuchan las reacciones de los condenados, algunos lo hacen con llantos desesperantes, infantiles, como rogando un perdón de última hora que no llega, en otros una risa loca, sin sentido, gritos alegando inocencia, y algunos  rezando lo que saben, pidiendo perdón para los carceleros, como últimas palabras. Pero unos pocos, no esbozan sonrisa, ni llanto, ni claman, tan solo cierran los ojos mientras, en silencio son conducidos al patíbulo.

Mi celda es una de las últimas del pasillo y eso me da unos segundos de propina, los pasos que oigo cada vez con más fuerza, no acaban de acercar a los verdugos, no parecen alcanzar nunca su objetivo, ojalá me equivoque y se lleven a otro. Pero no es así, de repente los tengo delante, con rostros serios indicando despedida. Como un inesperado jarro de agua fría, mis escasas ilusiones se desvanecen cuando las cuatro sombras se detienen frente a mi celda, y una voz profunda, seria, pero comprensiva, pronuncia ese nunca deseado mensaje: Athur, ha llegado el momento.

Con un sentimiento de derrota, de angustia controlada, de vértigo ante lo inevitable, simplemente agacho la cabeza. Cuando abren las puertas de mi celda, hago una negación, pero sumisamente pongo las manos delante, sabiendo que será la última vez que esos barrotes conserven mi vida. Y así en silencio, sin quejarme ni protestar, como otros, sin llorar arrepentido, no tengo razones para hacerlo, pero eso sí, cabizbajo y resignado a mi final, acompaño a los guardias hasta el lugar de mi despedida de este mundo, jurando que miraré fijamente a la cara a todos los testigos de mi muerte, con el único fin de que sobre ellos recaiga la culpa de un imperdonable asesinato a un hombre inocente. Pero mi mente quiero que esté concentrada en los pocos momentos de felicidad que estar contigo me produjeron, aquel único día que me dejaste entrar en tu vida y sentí con tus besos y caricias, que eras mía. Tal vez esa imagen de tu hermoso cuerpo sea el antídoto que convierta este doloroso trance en una muerte dulce, y solo así, aceptaré con dignidad lo que me espera, cuando llegue mi último momento._